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Carta de Sergio Larrain - Sobre la fotografia

July 23, 2011

photography
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Les comparto una carta de Sergio Larraín que escribiera a su sobrino Sebastián Donoso, este le pedia consejo para iniciarse en la fotografía, podemos leer en la carta de este gran fotografo como, con una simpleza extrema, demuestra algo tan difícil, que en muchos casos, lleva una vida de experiencias para entenderlo.

Miércoles. Lo primero de todo es tener una máquina que a uno le guste, la que más le guste a uno, porque se trata de estar contento con el cuerpo, con lo que uno tiene en las manos y el instrumento es clave para el que hace un oficio, y que sea el mínimo, lo indispensable y nada más. Segundo, tener una ampliadora a su gusto, la más rica y simple posible (en 35 mm. la más chica que fabrica LEITZ es la mejor, te dura para toda la vida). El juego es partir a la aventura, como un velero, soltar velas. Ir a Valparaiso, o a Chiloé, por las calles todo el día, vagar y vagar por partes desconocidas, y sentarse cuando uno está cansado bajo un árbol, comprar un plátano o unos panes y así tomar un tren, ir a una parte que a uno le tinque, y mirar, dibujar también, y mirar. Salirse del mundo conocido, entrar en lo que nunca has visto, DEJARSE LLEVAR por el gusto, mucho ir de una parte a otra, por donde te vaya tincando. De a poco vas encontrando cosas y te van viniendo imágenes, como apariciones las tomas.

Luego que has vuelto a la casa, revelas, copias y empiezas a mirar lo que has pescado, todos los peces, y los pones con su scotch al muro, los copias en hojitas tamaño postal y los miras. Después empiezas a jugar con las L, a buscar cortes, a encuadrar, y vas aprendiendo composición, geometría. Van encuadrando perfecto con las L y amplias lo que has encuadrado y lo dejas en la pared. Así vas mirando, para ir viendo. Cuando se te hace seguro que una foto es mala, al canasto al tiro. La mejor las subes un poco más alto en la pared, al final guardas las buenas y nada más (guardar lo mediocre te estanca en lo mediocre). En el tope nada más lo que se guarda, todo lo demás se bota, porque uno carga en la psiquis todo lo que retiene.

Luego haces gimnasia, te entretienes en otras cosas y no te preocupas más. Empiezas a mirar el trabajo de otros fotógrafos y a buscar lo bueno en todo lo que encuentres: libros, revistas, etc. y sacas lo mejor, y si puedes recortar, sacas lo bueno y lo vas pegando en la pared al lado de lo tuyo, y si no puedes recortar, abres el libro o las revistas en las páginas de las cosas buenas y lo dejas abierto en exposición. Luego lo dejas semanas, meses, mientras te dé, uno se demora mucho en ver, pero poco a poco se te va entregando el secreto y vas viendo lo que es bueno y la profundidad de cada cosa.

Sigues viviendo tranquilo, dibujas un poco, sales a pasear y nunca fuerces la salida a tomar fotos, por que se pierde la poesía, la vida que ello tiene se enferma, es como forzar el amor o la amistad, no se puede. Cuando te vuelva a nacer, puede partir en otro viaje, otro vagabundeo: a Puerto Aguirre, puedes bajar el Baker a caballo hasta los ventisqueros desde Aysén; Valparaiso siempre es una maravilla, es perderse en la magia, perderse unos días dándose vueltas por los cerros y calles y durmiendo en el saco de dormir en algún lado en la noche, y muy metido en la realidad, como nadando bajo el agua, que nada te distrae, nada convencional. Te dejas llevar por las alpargatas lentito, como si estuvieras curado por el gusto de mirar, canturreando, y lo que vaya apareciendo lo vas fotografiando ya con más cuidado, algo has aprendido a componer y recortar, ya lo haces con la máquina, y así se sigue, se llena de peces la carreta y vuelves a casa. Aprendes foco, diafragma, primer plano, saturación, velocidad, etc. aprendes a jugar con la máquina y sus posibilidades, y vas juntando poesía (lo tuyo y lo de otros), toma todo lo bueno que encuentres, bueno de los otros. Hazte una colección de cosas óptimas, un museito en una carpeta.

Sigue lo que es tu gusto y nada más. No le creas más que a tu gusto, tu eres la vida y la vida es la que se escoge. Lo que no te guste a ti, no lo veas, no sirve. Tu eres el único criterio, pero ve de todos los demás. Vas aprendiendo, cuando tengas una foto realmente buena, las amplias, haces una pequeña exposición o un librito, lo mandas a empastar y con eso vas estableciendo un piso, al mostrarla te ubicas de lo que son, según lo veas frente a los demás, ahí lo sientes. Hacer una exposición es dar algo, como dar de comer, es bueno para los demás que se les muestre algo hecho con trabajo y gusto. No es lucirse uno, hace bien, es sano para todos y a ti te hace bien porque te va chequeando.

Bueno, con esto tienes para comenzar. Es mucho vagabundeo, estar sentado debajo de un árbol en cualquier parte. Es un andar solo por el universo. Uno nuevamente empieza a mirar, el mundo convencional te pone un biombo, hay que salir de él durante el período de fotografía.

Una vez leida esta carta, es recomendable entender quien ha sido Sergio Larraín, saber de su historia permite contrastar sus palabras y su camino, y apreciar nuevamente esa simpleza.

Les comparto una muy pequeña biografia:

Biografía

Sergio Larrain nace en Santiago de Chile en 1931.Hijo de un arquitecto de reconocido prestigio.

En 1948 viaja a Estados Unidos donde estudia en varias universidades ingeniería forestal. Estudios que no le satisfacen.

En ese país adquiere su primera cámara fotográfica una Leica IIIC.

En 1951 vuelve a Chile y comienza a fotografiar.

También aprovecha un viaje familiar que dura ocho meses por Europa y Oriente Medio ( Egipto, Israel, Estambul, Grecia, Italia, España, Inglaterra, Francia, … ).

En 1956 envia un portfolio al Museo de Arte Moderno de Nueva York, le compran dos fotografías el cheque viene firmado por Stiechen.

En 1959, Cartier-Bresson le anima a formar parte de Magnum y se va a Europa a probar suerte.

Pasa varios años trabajando para diversas revistas europeas.

Colabora con Pablo Neruda en una edición de un libro sobre su casa en Isla Negra.

Desde finales de los años sesenta vive en Olave, un pueblo de la cordillera chilena, cerca de Valparaíso, casi por completo apartado del mundo de las imágenes.

Su máxima sobre la fotografía, según sus palabras: “ solo se consiguen buenas fotos cuando uno hace lo que de verdad le interesa, o sea, escoger uno mismo sus temas … dibujar con lápiz y un bloc es la mejor manera de entrar en un tema … trabajar sin tiempo, durante meses, años, hasta sentir que uno lo ha logrado … es lo que da fotos que se sostienen … en general los trabajos de encargo no dan fotos buenas realmente … es como la poesía, uno debe hacer su gusto, nada más …”.

( Extracto de la presentación de Josep Vicent Monzó para la exposición de Sergio Larrain llevada a cabo en Valencia - España en 1999 ).

El 21 de Abril del 2004, recibimos una nota aclaratoria sobre el lugar de residencia de Sergio Larrain, que dice: “Hola, estuve viendo su pagina, y en la biografía de Larrain aparece que vive en Ovale, en realidad vive en el valle del Elqui, valle cercano a la ciudad de La Serena, y si no me equivoco la ciudad que ustedes mencionan es Ovalle, que también es cercana al Valle del Elqui.” Pues aquí queda la aclaración.

El 2 de Marzo de 2005, Mauricio Toro, nos envía otra nota aclaratoria sobre el lugar de residencia de Sergio Larrain, ésta dice:“ … en relación al artículo de su biografía, sería bueno corregir que se encuentra en una localidad rural al interior de Ovalle, Región de Coquimbo, Chile …”

Pues también recogemos la aclaración.El 23 de agosto de 2005, nos comunican desde Chile que:

“Les contaré que don Sergio Larraín vive actualmente en una localidad cerca de la cordillera en el Valle de Limarí, Comuna de Monte Patria.

Lo sé porque es el lugar donde nací y donde voy con frecuencia, y he podido ver en algunas ocasiones al señor Larraín disfrutando de la paz del lugar.”

Pues también dejamos aquí esta nueva reseña.

De nuevo el 25 de noviembre de 2009 nos ha llegado un nuevo correo donde un lector de nuestra web nos indica: “Leí la biografía de Sergio Larrain y creo que es necesario aclarar que vive en Talahuen, pequeño pueblo ubicado muy al interior de Ovalle en el valle de Limari, que nada tiene que ver con el sobreexpuesto e hiperventilado valle de Elqui.”

Una vez más dejamos constancia del comentario recibido.

Pueden ver en wikipedia una referencia mas “formal” de su biografia.


Agustin Vinao
Agustin Vinao.

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